Los autónomos no se ponen malos

26 de enero de 2018


La semana pasada os hablaba del problema del dolor de espalda en personas que trabajan todo el día delante del ordenador y hoy os traigo un tema del mismo estilo. No, no es que esté derrotista últimamente y por eso hablo de dolores y males, pero es que ambos hilos han surgido de forma casual por experiencias personales. Y es que esta semana he caído en las garras de esa feroz gripe que está atacando fuerte este año. La han pasado todos mis allegados y yo ya pensaba que me iba a salir de rositas, pero no, después de pasar un domingo pachucho, el lunes me atrapó con ferocidad.

Pero como no estoy aquí para hablaros de lo mala que he estado, me saltaré esa parte e iré a lo importante, a lo que quería debatir hoy aquí: y es que, cuando el traductor se pone malo, más le vale coger una mantita y beber café porque la traducción no espera por él. Una de las ventajas de mi profesión es que puedo organizarme como quiera, que yo soy dueña de mi horario y decido cuándo trabajo, por lo que si esta gripe me pilla en una época buena, no habrá ningún problema. El drama llega cuando me ataca cuatro días antes de una entrega; ahí, amigo, tenemos un problemilla. Y es que aunque yo suelo llevar bastante bien mis encargos, siempre en la fase final, cuando se acerca la fecha de entrega, es cuando más a tope estoy. Yo estaba en la última revisión de la novela y os prometo que mi cuerpo no daba para leer, revisar, corregir ni nada de nada que no fuera vegetar en el sofá o en la cama. ¿Qué pasa? Que menos mal que aún tenía dos días más, porque el martes, hecha pedazos todavía, tuve que hacer de tripas corazón y ponerme a la tarea, porque los autónomos no podemos llamar y decir que estamos malos. Vale, supongo que, por una vez, no pasa nada si te retrasas un poco en una entrega, que es comprensible y todos podemos ponernos malos, pero también habrá trabajos en los que no sea tan fácil como decir que te retrasas una semana.

Me ha hecho mucha gracia un artículo que me he encontrado sobre este mismo tema, se titula Analizarán la sangre de los autónomos para investigar por qué nunca enferman. Podéis leerlo haciendo clic aquí. Tiene un tono claramente cómico, pero cuánta verdad hay ahí escrita.

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