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Trabajar en casa con un bebé

5 de abril de 2021

¡Sorpresa! Cuando os decía hace un par de semanas lo mucho que ha cambiado mi vida y mi rutina laboral, me refería a que en casa ahora somos tres: mamá, papá y bebé. Tengo un pequeñajo de ocho meses y desde que está con nosotros nos ha revolucionado la vida. Pero como aquí solo vengo a hablar de trabajo, no me voy a perder en los detalles que no os interesan y hablaré de cómo ha afectado esta nueva situación a mi vida laboral.

Trabajo en casa, eso ya lo sabemos, es así desde hace ya varios años. Y tengo un bebé veinticuatro horas en casa (no tantas, que al crío lo sacamos a la calle también). Si no tenéis relación con bebés, tal vez penséis que esto de trabajar en casa es una suerte porque así está con mamá y yo paso tiempo con mi niño feliz y tranquilo mientras tecleo en el ordenador. Tal vez lo imaginéis a mi lado, jugando cómodamente con sus juguetitos en su colchoneta en el suelo mientras yo, concentradísima, traduzco libros. Si tenéis bebés, sabréis que eso es una utopía. Cuando yo aún no tenía ni intención siquiera de crear vida y la gente me decía: «Ah, que trabajas en casa, qué suerte, así cuando seas madre podrás estar todo el día con tus hijos» yo siempre contestaba que sí, que era una suerte. Y no me maliterpretéis, en parte lo es, pero en el lado afectivo de la ecuación: poder estar todo el día con mi hijo es una maravilla, no perderme nada, acompañarlo en todos sus pasitos por esta vida, ¡qué bonito! En realidad, no quisiera cambiar mi situación por ninguna otra. Sin embargo, por el lado laboral es un caos. Un caos total. No, un bebé no se queda dormidito en la cuna todo el día mientras yo trabajo, ni juega solo más de quince minutos seguidos, ni me ve, sonríe y sigue a lo suyo. Al menos mi bebé no. Y eso dificulta mucho mi trabajo. ¿Cómo lo hago? Pues bueno, trabajo a media jornada, por lo que también limito traducciones porque no me da la vida para seguir el ritmo que seguía Antes de Bebé. Y en la media jornada que trabajo, que, ahora es la tarde (en otras semanas es la mañana), tengo que atenderlo para darle el pecho, hacer pausa para la merienda (no, no es lo mismo que el pecho, en la merienda come fruta) y levantarme mil veces porque se queja, se está riendo y no quiero perdérmelo o simplemente me apetece darle un achuchón. Si cuando decía que era un caos no me lo estaba inventando. Para colmo, esta situación pandémica. Nuestra intención es que empiece a ir a un centro infantil en septiembre, pero depende mucho de cómo siga la situación, aunque tengo esperanza en que estará mucho mejor; sinceramente, me da pánico con él.

¿Os acordáis que os comenté que tenía algunas ideas para el blog? Pues me refería a esto, a contar (solo de vez en cuando) mi aventura trabajando en casa con un bebé. Seguro que de aquí sale alguna anécdota divertida y también me parece interesante que se conozca lo que es una mamá trabajadora autónoma que, además, trabaja en casa. Qué bonito todo. Y, ahora, mamás del mundo en mi misma situación, ilustradme: ¿cómo lo habéis hecho?

Significados literales en imágenes

30 de octubre de 2019

¡Buenos días! Hoy me he encontrado por Facebook unas imágenes que me han hecho mucha gracia y me he dicho: «eh, voy a compartirlas en el blog». Ya he puesto antes imágenes de este tipo, de significados literales plasmados en ilustraciones, y a mí me parecen divertidísimas (algunas más que otras), así que, como compartir es de guapas, aquí tenéis algunas. Al hacer clic en ellas, podéis agrandarlas. ¡Feliz semana!






Septiembre, mon amour

19 de septiembre de 2019


Septiembre es uno de mis meses preferidos y hay muchas razones por las que me encanta. Ya sé que sigue siendo verano más de la mitad del mes, pero parece que entra septiembre y cambia totalmente el espíritu... Ha habido años en los que ha hecho aún calor y buen tiempo y he podido aprovechar para ir a la playa, pero otros muchos en los que ya empieza a haber noches en las que refresca, comienzan las primeras lluvias y, lo más notable, los días se van acortando. Septiembre ya huele a otoño, a días oscuros, a fresquete, a peli, sofá y manta. Por supuesto, también me gusta porque el calor nos va diciendo adiós y ya empiezo a guardar algunas prendas y a sacar otras: la chaqueta vaquera, blazers, cazadora de cuero... ¡me flipa esa época del año en la que ya no hace calor pero aún no hace frío, la época de la chaqueta vaquera! Y, sobre todo, lo que más me gusta de septiembre es que lo siento como un mes de inicios, como si empezáramos un año nuevo. Vuelve la rutina de comer bien, retorno al gimnasio, empezamos a idear planes otoñales e incluso marcamos nuevos propósitos y rutinas; todo eso me motiva mucho. Y, aunque para un autónomo posiblemente el verano será como cualquier otra época, es cierto que en los meses calurosos parece que cuesta más rendir, y ahora que todo el mundo está trabajando y ya no hace tan buen tiempo, vuelve la concentración, las ganas, la motivación, ¡energías renovadas para currar! En mi caso, he vuelto esta semana de vacaciones (yo siempre me las cojo después del verano), así que también vengo con las pilas cargadas. ¡Vamos!

A mal tiempo, buena cara

17 de mayo de 2019

Es mejor tomarse las cosas con humor, ¿no? Hoy os dejo esta imagen que he encontrado por Internet y que me ha parecido muy graciosa. Y aprovecho también para lanzar una pregunta: ¿creéis que los libros de papel acabarán desapareciendo? ¿E influirá eso en nuestro trabajo como traductores? ¡Feliz fin de semana!


La fatídica declaración de la renta

10 de mayo de 2019


Buenos días. Ayer estuve en mi asesoría haciendo la declaración de la renta. Llevo desde 2013 trabajando como traductora y aún no he aprendido a hacerla por mí misma. Dichosa web en la que solo me salen los datos bancarios y que no me deja trasladar mi información fiscal. Normalmente, el mes de mayo era un mes que esperaba con ganas, pues Hacienda siempre me devolvía un buen pico. Ayer iba reacia, pensando que las cosas no iban a ser lo mismo, que este año igual me llevaba una sorpresa. Pero también pensaba: oye, a lo mejor esa maravillosa ley nueva para los autónomos que entró en vigor en enero de 2018 (nótese mi ironía) me favorece este año, voy a presentar todas mis facturas de luz y agua (ahora puedes desgravar el 30% de los suministros que usas en los metros cuadrados de vivienda que empleas para desarrollar tu actividad profesional, siempre y cuando trabajes en casa). Qué ilusa. Después de mucha calculadora, muchas cuentas y muchos datos para ver si así, sí... ¡sorpresa!, por primera vez desde que hago la declaración, me sale a pagar... ¡a pagar! Yo que aún me considero una cría (disculpadme, que soy un poco drama queen), yo que gano una miseria teniendo en cuenta todo lo que tengo que desembolsar todos los meses a la Seguridad Social y otros menesteres... ya me sale declaración de la renta a pagar, como si fuera una madre de familia que mantiene a tres polluelos, como si pudiera irme a Nueva Zelanda de viaje con mi familia, como si viviera en un caserón y tuviera un Mercedes (yo, que vivo en un piso que cada vez se me queda más pequeño y tengo un Toyota Yaris).

No me ha extrañado tanto, si os digo la verdad, ya iba con la mosca detrás de la oreja, aunque sí me ha sorprendido la diferencia abismal que hay entre lo que me devolvieron ellos el año pasado y lo que tengo que pagar yo este año. En mi mente que poco entiende de números, datos fiscales y contabilidad, no concibo que la situación sea tan distinta cuando las diferencias de facturacían son notables, pero no exageradas. Pero repito, yo es que no entiendo, según la chica que me la hizo, he pasado un tramo y por eso hay tanta diferencia.

¿Habéis hecho vosotros ya la declaración de la renta? ¿Alguna sorpresa? Espero que agradable y no como la mía. ¡Buen fin de semana!

Vamos a hablar de La orquídea prohibida

1 de febrero de 2018

Uno de las ideas que tenía en mente cuando decidí retomar este blog era hablaros de mis traducciones. Echando un vistazo, he comprobado que la última que comenté fue la de Sigue soñando, Amber. Hace ya bastante tiempo que salió ese libro y después de él han llegado unos cuantos más, por lo que, a este respecto, tengo bastante material. Hoy os quiero hablar de una de mis traducciones preferidas, de un libro que me enamoró en cuanto lo empecé y que no dejó de sorprenderme hasta el mismísimo final: La orquídea prohibida, de Sharon Biggs Waller. Os dejo este enlace que os redirige a mi reseña del libro por si os apetece leerla.

No os voy a hablar de este libro únicamente porque sea una joyita, porque cuente la historia de una chica adelantada a su época que no quiere quedarse en casa y aspirar solo a casarse, sino que quiere salir y ver mundo, explorar y vivir mil aventuras; porque se desarrolle en tres lugares principalmente y los tres sean maravillosos y hasta exóticos; porque presente una historia de amor bonita, creíble y tierna; ni porque la protagonista sea simplemente perfecta. No, además quiero hablaros del libro porque quiero relacionarlo con un viaje que hice a finales del año pasado.

Los libros y viajar son mis dos grandes pasiones y, además, soy bastante friki, y cuando encuentro lugares especiales en novelas, no paro hasta descubrirlos en la vida real. Leí La orquídea prohibida hace un par de años y desde entonces he deseado ir a los jardines Kew, en Londres (bueno, en un pueblecito cercano a Londres). Dio la casualidad de que había visitado esa ciudad poco antes de descubrir el libro, por lo que no estaba en mis planes volver, pero tres años después sí, tres años después he tenido ocasión de regresar a Londres y de descubrir uno de los enclaves más importantes de La orquídea prohibida: Kew, y quiero compartir con vosotros algunas fotos de tan precioso lugar.


Esta foto tan bonita es de la Palm House, una especie de invernadero que está lleno de palmeras y que recuerdo haber investigado y requeteinvestigado mientras traducía el libro.


Kew es un jardín botánico enorme, no pude recorrerlo entero porque, además, tuve la mala suerte de que me llovió la mayor parte del tiempo, pero tiene lugares muy bonitos que sí pude ver. Incluso tiene un invernadero en el que una de las salas está dedicada a las orquídeas. No pude evitar sentirme un poco Elodie mientras recorría semejantes paisajes.

Como visitar Kew no es algo que se pueda hacer un día en el que una está aburrida si no vives cerca, sí recomiendo descubrirlo a través de La orquídea prohibida, que narra una historia preciosa.

Los autónomos no se ponen malos

26 de enero de 2018


La semana pasada os hablaba del problema del dolor de espalda en personas que trabajan todo el día delante del ordenador y hoy os traigo un tema del mismo estilo. No, no es que esté derrotista últimamente y por eso hablo de dolores y males, pero es que ambos hilos han surgido de forma casual por experiencias personales. Y es que esta semana he caído en las garras de esa feroz gripe que está atacando fuerte este año. La han pasado todos mis allegados y yo ya pensaba que me iba a salir de rositas, pero no, después de pasar un domingo pachucho, el lunes me atrapó con ferocidad.

Pero como no estoy aquí para hablaros de lo mala que he estado, me saltaré esa parte e iré a lo importante, a lo que quería debatir hoy aquí: y es que, cuando el traductor se pone malo, más le vale coger una mantita y beber café porque la traducción no espera por él. Una de las ventajas de mi profesión es que puedo organizarme como quiera, que yo soy dueña de mi horario y decido cuándo trabajo, por lo que si esta gripe me pilla en una época buena, no habrá ningún problema. El drama llega cuando me ataca cuatro días antes de una entrega; ahí, amigo, tenemos un problemilla. Y es que aunque yo suelo llevar bastante bien mis encargos, siempre en la fase final, cuando se acerca la fecha de entrega, es cuando más a tope estoy. Yo estaba en la última revisión de la novela y os prometo que mi cuerpo no daba para leer, revisar, corregir ni nada de nada que no fuera vegetar en el sofá o en la cama. ¿Qué pasa? Que menos mal que aún tenía dos días más, porque el martes, hecha pedazos todavía, tuve que hacer de tripas corazón y ponerme a la tarea, porque los autónomos no podemos llamar y decir que estamos malos. Vale, supongo que, por una vez, no pasa nada si te retrasas un poco en una entrega, que es comprensible y todos podemos ponernos malos, pero también habrá trabajos en los que no sea tan fácil como decir que te retrasas una semana.

Me ha hecho mucha gracia un artículo que me he encontrado sobre este mismo tema, se titula Analizarán la sangre de los autónomos para investigar por qué nunca enferman. Podéis leerlo haciendo clic aquí. Tiene un tono claramente cómico, pero cuánta verdad hay ahí escrita.

El dolor de espalda crónico del traductor

17 de enero de 2018



Es mi día a día, a veces estoy mejor, a veces peor, aunque no hay año en el que no tenga un brote de dolor de espalda importante. Llevo toda esta semana con la zona del cuello y hombros dolorida, y también la parte media de la espalda, aunque menos. Es por ello que se me ha ocurrido hablaros hoy de esto tan típico en los traductores y en personas que trabajan todo el día sentados delante de un ordenador.

Recuerdo que cuando estaba estudiando, nos dijeron que una de las cosas en las que teníamos que invertir el día de mañana era una buena silla. Cuando me mudé, lo primero que compré fue precisamente eso, una silla. No obstante, por más información que busqué, no tengo tan claro que sepa cómo debe ser esa silla. Busqué una con respaldo recto (aunque la realidad es que siempre tiendo a echarme hacia adelante cuando estoy trabajando; mal hecho) y que me resultara cómoda al sentarme. Pensaba que mi silla era perfecta, pero luego he visto otros modelos y he leído artículos y me doy cuenta de que no lo es tanto y de que hay que tener en cuenta muchos otros aspectos a la hora de comprar una. Os dejo aquí un artículo que habla precisamente de esto: de cómo elegir la silla adecuada.

Y bueno, ¿qué hacer cuando aparece el dolor? Yo ya he ido varias veces al fisioterapeuta. En una ocasión tuve que ir durante un periodo prolongado de tiempo incluso, pues tenía varias contracturas feas por toda la espalda. En otra ocasión estuve yendo varios meses a la piscina; dicen que el deporte es bueno, pero tengo que decir que esto es lo que más me cuesta, a pesar de que es (qué raro) uno de mis propósitos de este año. Mis truquillo es levantarme cada cincuenta minutos, más o menos, para dar un paseo por la casa y descansar un poco. También saco de vez en cuando una manta eléctrica y me da la sensación de que algo me alivia, no sé. Otras veces el médico me ha recetado relajantes musculares. En fin, ya veis, es algo bastante habitual en mí, aunque me doy cuenta, cada vez más, de que esta es la enfermedad de nuestra época. Todos los años sale en los periódicos más de un artículo que habla del tema y te da consejos para aliviar los dolores. Os dejo un artículo de estos en los que te recomiendan varios ejercicios.

Decidme, ¿cuál es son vuestros remedios infalibles para aliviar el dolor de espalda o evitar que aparezca? ¿Qué tipo de silla usáis? ¿Qué ejercicios hacéis? Espero que tengáis un buen día.

¡Vuelvo a la acción! Feliz año

12 de enero de 2018



¡Buenas y feliz año nuevo! Vale, ya estamos a mediados de enero, pero no he tenido la ocasión de desearlo  antes y no quería empezar de otro modo. Y pensaréis: ¿cómo tú por aquí? Lo sé, lo sé, llevo mucho sin dar señales de vida (por mi otro blog sí soy constante, si os apetece podéis leerme también allí), y la última vez que escribí fue tras un parón extenso y avisándoos de que volvería a desaparecer. Pero he vuelto, aquí estoy. Y es que retomar, de algún modo, este blog es uno de mis propósitos de año nuevo, aunque os confieso que no he adoptado aún un plan de acción. No obstante, había que empezar de alguna forma, ¿no?, y por eso escribo esta entrada a modo de nueva bienvenida, para avisaros de que voy a esforzarme por crear contenido de calidad para este espacio. No sé con qué frecuencia publicaré entradas, cuando creé el blog lo hice concibiendo una entrada por semana, más o menos, y no me parece mala idea, aunque es cierto que últimamente el trabajo me tiene absorbida y tengo la creatividad por los suelos. He echado un vistazo al contenido que he publicado y tengo que admitir que me gusta; ¡eh!, hacía un trabajo estupendo en este espacio, qué pena haber carecido de tiempo para continuarlo.

Os voy a contar lo que sí se me ha ocurrido que puedo compartir con vosotros: quiero hablaros de mis traducciones, por supuesto, de eso no había duda. La última de la que os hablé fue de Sigue soñando, Ámber, un libro muy simpático que recomiendo para los jovencitos de la casa, y ha llovido bastante desde entonces, así que tengo una buena lista de novelas que comentar por aquí. Por otra parte, quiero seguir enseñándoos diccionarios curiosos, yo tengo unos cuantos, y aquí solo he mostrado el visual. No quiero dejar atrás los temas de corrección, por lo que pensaré en nuevas ideas que sean interesantes. También me he dado cuenta, en este tour que he hecho por el blog, de que os hablé de un viaje que hice en el que conocí a un personaje literario, y se me ha ocurrido que os podía seguir hablado de eso, de viajes literarios que he hecho (y he hecho unos cuantos como buena friki que soy). Este último tema lo he tratado bastante en mi blog literario, pero, claro, los seguidores no tienen por qué ser los mismos en ambas webs, por lo que no veo inconveniente en abordar el tema, aunque intentaré tratarlo de otra forma para no repetirme.

Y bueno, creo que eso es todo por el momento. Seguiré barajando nuevos temas que tratar y os pido que, si tenéis sugerencias, las compartáis conmigo, ya sea dejando un comentario en esta entrada o escribiéndome un correo electrónico, porque ahora mismo estoy muy motivada y quiero crear contenido que os guste e interese.

Me despido, pero no sin antes comentaros que hace unas semanas hice algunas modificaciones en mi página web profesional. He cambiado un poco el diseño y la distribución, aunque os prometo que sigue siendo muy sencilla para que se pueda visitar sin problemas. Podéis echarle un vistazo haciendo clic aquí o en la imagen que os dejo a continuación. ¡Hasta pronto!


Un poquito de humor para combatir el calor

18 de julio de 2016

No viene mal un poco de humor con este calor. Risa para combatirlo todo. La primera imagen me ha matado, y es que me representa por completo; la figura del traductor, digo. Blanco nuclear es el tono de mi piel, y eso que yo vivo en la costa.




¡Que tengáis una estupenda semana! 

Humor para el fin de semana

14 de mayo de 2016

Perdida, sí, ando muy perdida, y, como no quiero que esto caiga en el olvido del espacio cibernético, os traigo una entrada express pero con mucha gracia. A mí, al menos, me la hace. ¡Sentidos literales y juegos de palabras! ¿Estáis listos? Pues... ¡acción!










Toda esta ida de olla me la he encontrado en Facebook y me ha sacado una sonrisa. Espero que a vosotros también y que tengáis un estupendo fin de semana.

Cosas cuyo nombre real desconoces

11 de abril de 2016

Imagen vista aquí
¡Buenas, buenas, buenas! Ya sé que he estado desaparecida un tiempo (por aquí), en mi favor diré que he estado de viaje unas tres semanas y que a la vuelta me encontré con mucho trabajo que tenía que terminar a la de ya. Por fin tengo un momento para saludar (¡hola!, ¡estoy bien!) y también para enseñaros un artículo muy interesante que he visto por el vasto mundo de internet. En una ocasión ya hice una entrada sobre cosas que existen y no sabes cómo se llaman (podéis echarle un vistazo aquí) y hoy vengo con algo parecido. 

El artículo me lo he encontrado compartido por facebook (como encuentro muchas cosas chorra y otras que son interesantes) y está en una página que se llama postureoespanol.es (vale, a priori no parece muy fiable, pero os aseguro que he comprobado el contenido y es verídico; prácticamente todos los términos están recogidos por la RAE y los que no, los he encontrado en otras páginas). Se titula 25 objetos que usas cotidianamente y que no sabes su nombre real. ¡Eh!, a mí me llamó la atención, espero que a vosotros también.  Os dejo algunos ejemplos a continuación:

Jeme: la distancia que existe entre el dedo pulgar y el dedo índice se llama jeme.
Telson: se le conoce como telson a la cola de los crustáceos.
Tenesmo o pujo: son las ganas frecuentes de defecar o de orinar.
Giste: se le conoce así a la espuma de la cerveza.
Acerico: así se le conoce a la almohadilla donde se clavan los alfileres y las agujas.
Crencha: se le conoce así a la línea que divide el cabello en dos partes.

Si os interesa el tema, no dudéis en leer el artículo completo haciendo clic aquí. ¡Y decidme qué os parece!, qué es lo que más os llama la atención, si había algo que ya conocíais, si desconocíais todos esos términos (yo conocía algunos, pero pocos). Espero que tengáis una buenísima semana.

What is a weekend?

5 de marzo de 2016



Esa es mi cara ahora mismo cuando alguien menciona el fin de semana o los fantásticos planes que tiene para estos días de descanso. Yo, mientras tanto, a trabajar. Feliz sábado.

Gracias al café

11 de febrero de 2016

Fuente: aquí
¿Qué haría yo sin él? ¡En serio! No entiendo cómo hay gente que tiene una vida feliz y normal sin tomar café. Los envidio a todos. Mucho. Cierto es que no soy una fan incondicional de este brebaje, no disfruto de su sabor (demasiado amargo) y me costó acostumbrarme allá en mi tierna adolescencia, pero sí que soy una adicta a sus efectos. No hay mañana que pueda rendir si no me tomo un café antes, es un hecho. Me levanto de la cama por inercia y camino hasta la cocina con los ojos cerrados. Soy capaz de echarme una siesta mientras la cafetera está en funcionamiento, os lo juro. En ese momento lo veo todo muy negro, me da la sensación de que no voy a rendir nada, pero, entonces, llega el café y con él el milagro. De repente me despierto yo y se despierta mi mente y puedo rendir a la perfección toda la mañana. Cuando tengo mucho trabajo suelo tomar también por la tarde (y a veces hasta por la noche), aunque es algo que intento evitar porque muchos dicen que el café no es nada bueno (entre ellos, mi otorrino). Pero hay veces que de verdad se vuelve una droga, que no puedo pasar sin él. Hola, soy Natalia, y estoy en pleno porceso de cafeadicción. Es lo que tiene dormir cuatro horas al día.

¿Sois vosotros tan dependientes del café como yo? ¿Son sus propiedades milagrosas también para vosotros? A lo largo de los años he probado muchas cosas para mantenerme despierta (sobre todo cuando estaba en el instituto o en la facultad y me quedaba hasta tarde estudiando): el té, la coca-cola, el redbull... El té y la coca-cola nunca me han servido de nada y el redbull me iba muy bien, pero, en fin, como que no voy a dejar algo malo para meterme en algo peor, así que descarto por completo esa bebida.

Si sois de los que sobrevivís perfectamente sin café os pido, por favor, que me contéis cómo lo hacéis? ¿Qué otras bebidas os activan por la mañana? ¿Qué alternativas hay?

Y la tontería del día... gracias al café, que me ha dado tanto

Plantillas de CV gratis

22 de enero de 2016

Hace unos años hice unas prácticas en una editorial y fue allí donde aprendí a usar el inDesign. Recuerdo que un compañero me comentó que podía hacerme un Curriculum Vitae chulo con ese programa, que podía maquetarlo de forma que quedara una presentación original y distinta a lo que suele entregarse.

En esto de los CV no soy una especialista, pues pocas son las veces en las que he entregado uno; en el mundo de la traducción, me he movido más bien por otros medios. No obstante, sí que soy de la opinión de que si el tuyo es diferente siempre va a atraer la atención de la persona que lo mira. Es decir, imaginad una empresa que recibe cientos de CV al mes, una persona encargada que les echa un vistazo: todos iguales, papel blanco, letras negras, maquetación en Word, algunos con foto, otros con líneas, negritas o letra algo más grande, y de repente... uno distinto, con algún color, con una maquetación diferente, con varias columnas. ¿No pensáis que esa persona, por curiosidad, se va a detener en ese Curriculum y lo va a observar? Yo creo que sí.

No obstante, no es fácil para todo el mundo aprender a maquetar, por lo que, muchas veces, encontrar plantillas es muy cómodo; basta con rellenarlas con nuestros datos y adaptarlas un poco a nuestro gusto.

Hace unas semanas, vi en algún periódico un enlace que te dirigía a una página en la que había plantillas gratis para hacer el CV y me pareció muy interesante. He estado echándole un vistazo y he encontrado modelos muy atractivos. Para abrirlos, en algunos casos se necesita el Photoshop, en otros basta con tener el Power Point. No obstante, os dejo el enlace para que investiguéis por vuestra cuenta, a lo mejor os sorprende algún modelo y lo adoptáis. 


Por cierto, si os entretenéis un rato por la página, veréis que hay enlaces a otras en las que hay disponibles más plantillas y ejemplos, e incluso un CV builder para crear el CV a partir de algunas plantillas.

Idioms representados de forma literal

1 de diciembre de 2015

Me encanta leer (y ver) curiosidades relacionadas con la traducción y las lenguas, y me estoy dando cuenta de que las entradas en las que hablo de eso tienen más éxito, por lo que entiendo que a vosotros también os gusta. Hoy os quiero hablar de otro artículo gracioso que he encontrado por Internet y que me parece muy divertido. Se trata de unas ilustraciones que representan los idioms en inglés pero de forma literal. La mejor forma de que lo entendáis es con las imágenes, así que os pongo algunas a continuación:




¿No os parecen graciosísimas? Pues si queréis ver más, haced clic en este enlace [aquí], donde podréis encontrar algunos idioms más representados de forma literal.

En mi viaje he conocido a Mafalda

10 de noviembre de 2015

Volví de mis vacaciones la semana pasada, pero no ha sido hasta hoy que he podido sentarme tranquila delante del ordenador a escribir (la primera razón es que tenía una traducción que entregar [y que, ¡yuju!, he entregado hoy]; la segunda es que mi portátil [el que uso para todo lo que no sea trabajar, porque el de trabajo me lo ha prestado mi novio] está viejo y me da dolor de cabeza cada vez que lo cojo). Sí, lo sé, tengo que comprarme un portátil, ya estoy mirando, pero he decidido esperar a Navidad a ver si salen ofertas buenas. 

Total, que me voy por los cerros de Úbeda, lo que estaba diciendo: volví la semana pasada, pero no he parado desde entonces. El viaje ha ido muy bien; si tenéis curiosidad, podéis leer lo que conté en mi blog literario sobre él (aquí). En esa entrada también puse algunas fotos, aquí solo voy a enseñaros una que me hace especial ilusión (sí, soy una friki): Mafalda sentada en un parque de Oviedo.


Como he mencionado más arriba, hoy mismo he entregado una traducción. No sé cuándo podré hablaros de la novela en particular, pero por ahora puedo decir que es una de mis traducciones que más me ha gustado hasta el momento. Le tengo mucho cariño a algunas ellas, pero esta es la historia que más me ha sorprendido hasta ahora. También me ha planteado bastantes retos por diversos temas, uno de ellos el lenguaje coloquial que emplean los jóvenes protagonistas. Espero poder hablaros pronto de todo ello.

El uniforme de los que trabajan en casa

18 de agosto de 2015

Buenos días. Hoy un poquito de humor para afrontar este ventoso martes. Seguro que muchos de vosotros os sentís identificados con esta imagen: los uniformes de las personas que trabajan en casa. No os voy a decir cuál llevo hoy.

Imagen vista aquí

Cosas que no sabías que tenían nombre

7 de agosto de 2015

Imagen vista aquí
¡Buenas tardes! Sí, sigo por estos lares, aún no me he derretido ni me he mudado al fondo del mar. Y sí, estoy aquí escribiendo, y además os traigo algo que me parece de lo más interesante. 

Estaba yo ayer echando un vistazo a las redes sociales cuando me encontré un artículo con el título «El olor de la lluvia sobre la tierra seca y otras 28 cosas que no sabías que tenían nombre». El artículo en cuestión está publicado en El País y habla de términos que hacen referencia a realidades que probablemente no sabíamos que tenían una denominación. Debo confesar que me sentí un poco inculta al leer el artículo, pues conocía muy pocos términos, pero creo que aquí todos estamos para aprender y que lo más importante es la curiosidad y las ganas de saber algo nuevo. Posiblemente aprendáis cosas nuevas leyendo estos términos y sus definiciones, y posiblemente también os sorprendáis. 

¿Sabéis lo que es un acerico, una crencha o el jeme? ¿Y qué me decís, tenéis alguna idea de cómo se llama el espacio blanco que hay en la raíz de las uñas? ¿O cómo se denomina al olor de la lluvia en sitios secos? ¿Quién me dice cuál es el nombre de la parte del cuchillo que es opuesta al filo? ¿Y qué hace un recién nacido cuando gime? 

Leed el artículo, no tiene desperdicio, y os va a resultar muy curioso. Podéis acceder a él haciendo clic aquí.